martes, 3 de febrero de 2009

Perspectiva


Pobre barca a la deriva,
sin remos, sin vela,
sin otra alternativa
que verse cautiva
en la arena de la cautela.

22

Salitre en su madera,
sargazos en sus entretelas,
raída su bandera
ondea como cabellera...,
haciendo de centinela.

22

Pobre barquita varada
en el sediento anhelo
de una nueva alborada,
a la mar abrazada
y rogando al cielo

22

una mano alzada
que de nuevo embellezca
su brillantez dañada.
Devuélveme a la ensenada,
antes de que anochezca.

2222

Fontana