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Por si algún día lo necesitaras...
Mis pupilas tienes de por vida
para albergar una lágrima fluida
si alguna derrota en ti tatuaras.
22
Mis dedos, que pacientes reposan,
por si una caricia precisaras,
por si de otras manos avaras
notaras que con desidia en ti se posan.
22
Mis mejillas sonrosadas
aguardan recoger tus vergüenzas,
tuyas son, si en horas tensas
las tuyas se ven sonrojadas.
22
Mi palabra, por si la tuya se trabara,
defenderte quiero a muerte,
o, si no pudieras expresarte,
dar por ti la cara.
22
Mis uñas que con ternura y codicia
surcarían los mares de tu piel
pero, con astucia serían tu lebrel
dando caza a la injusticia.
22
Mi entusiasmo, la fuerza del querer,
por si tu ánimo desfalleciera,
sabes que ahí fuera espera,
y por ti, nunca ha de desvanecer.
22
Aquí me tienes para cuanto imaginaras,
la vida te diera, aunque no me amaras,
mi ventana entreabierta queda, por si llamaras,
por si algún día, me necesitaras...
2222
Fontana

Corría el año mil novecientos setenta y ocho,
aires de libertad inyectados directamente en vena,
una juventud emergía, salía de la colmena,
atrás quedaban la represión y las mentiras de Pinocho.
22
Recuerdo una cafetería, donde en su parte alta, había
techo bajo, oscuridad ardiente y una ventana sin salida,
en la planta baja, la máquina giradiscos era la alegría,
¡qué recuerdos!, canciones y monedas se acaban enseguida.
22
Una melodía, había, que sonaba más que las demás,
bueno..., cuando menos, mientras yo allí permanecía,
hoy, llorar me hace todavía, de olvidarla no he sido capaz,
remembranzas de juventud, de un gran amor que florecía.
22
“Fernando”, aquella canción, los momentos, los tambores
redoblan y redoblan en mi limada y evocadora memoria,
aquella lumbre azul que tantas veces nos llenó de colores,
hoy, pasados los años, aún hacen girar esa añorada noria.
2222
Fontana

Me rasgo en llanto amargo
si en tus pocos años pienso,
me sonrojo y avergüenzo
pero hacerme quiero cargo
de que vivir es muy largo,
que para todo habrá espacio
y aunque llegue despacio
el alba nos ha de sorprender,
y en espera de tu madurez,
seguiré brillando, cual topacio.
2222
Fontana

Entre los mimbres, el viento se deja oír,
pregunta qué fue de aquella voluntad:
22
¿Quién te hizo dejar de sonreír
que en tu gesto sólo veo ansiedad?
22
¿Quién con infinita crueldad,
anulándote te llegó a cohibir?
22
¿Quién en su insana barbaridad,
de vana beldad te quiso cubrir?
22
¿Quién se apoderó de tu discernir
que ya no encuentras la verdad?
22
El doblar de la mimbrera mitiga mi crujir
escorándonos las dos con vientos de soledad.
2222
Fontana

Sin esperanza se mecen los alisos,
ya no pueden verte,
sus rojos frutos, ahora cobrizos,
caen en el suelo inerte.
22
Sin sol vive la blanca gardenia,
grisáceo tornó su color,
su mullida tierra, ahora es peña,
no te siente a su alrededor.
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Sin olor crecen las rosas,
espinas como lanzas, en su tallo,
a ellas, no vienen las mariposas,
no ven de tu sol el rayo.
22
Sin alegría, las flores viven,
penumbra se hizo en su entorno
y es que los brotes no conciben
su color, tú eras su adorno.
2222
Fontana

Vivir es, perseguir el viento
en busca de aquello que un día soñaste,
matar el tedio, el descontento,
ensimismarte en el complaciente arrobamiento,
estar con la persona que siempre amaste.
22
Robarle a la primavera el resurgimiento,
guardarse la calidez de un día de sol,
para luego, de las estaciones quedar desatento
y en el bagaje de las horas hacer tu asiento,
hacer de todo acontecimiento, un crisol.
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Es, vivir, simplemente estar sediento,
llenar, si se vacía, la crátera de la vida,
abstraerse, hacer que sea un descubrimiento,
llegar a lo infinito con el pensamiento
y mantener la llama de la sorpresa, encendida.
2222
Fontana

A veces las palabras, se me esconden,
juguetean, se burlan de mi pensar
y, aunque las ideas me ronden,
22
su ausencia no deja de aguijonear
en ese irreal laberinto inconforme
que a cada instante me hace palpitar.
22
Tal confusión, me aflige... ¡Es enorme!,
y, buscando y rebuscando, no cede,
ningún concepto encuentro que se ahorme
22
a lo que mi corazón siente y no puede
expresar, yendo a contracorriente,
sumergiéndome en el lodo, adrede.
22
Pero dejo pasar ese momento doliente
y, volviendo todo a su orden
fluyen las palabras, de repente.
22
Así es la vida de quien escribe, desorden,
un ir y venir entre flores y abrojos
esperando que las musas me aborden.
2222
Fontana

Yo nunca fui la luz
de tu vida sombría,
tampoco fui la alegría
de tu patio andaluz;
22
sólo fui el velo que un día
pusiste a tu cruz
para mirar al trasluz
y buscar tu armonía.
22
Yo nunca fui real,
sólo fui una tenue brisa,
una mota de ceniza
entre la ardiente cal
22
que apagaba la lluvia,
el frío, hizo lo demás,
congeló la frágil paz,
dejando sólo agua turbia.
2222
Fontana

A nada escribo en concreto,
a nadie presente en mi caminar,
lo mío es un pasar discreto
en un otoño crepuscular.
22
Silencio, un hablar por hablar,
exprimiendo la vida, aprieto
mi último resplandor lunar,
saboreándolo por completo.
22
Sin permiso me entrego al reto,
al frío que llega sin llamar,
a la penúltima página de mi libreto,
al breve instante que me ha de zarandear.
22
No quiero tiempos de asueto,
quiero una era donde trillar,
separar el vacío, lo simple y lo escueto
y, con lo bueno, al deceso poder abrazar.
2222
Fontana

Vivir, quiero, el momento,
perder contigo el juicio
sin obtener más beneficio
que el simple contento.
22
Sentir que te acaricio,
rasgar el sentimiento,
beberme tu aliento
sin máscara ni artificio,
22
oír tu respirar lento,
convertirlo en bullicio,
rodar por el precipicio
hasta llegar al agotamiento,
22
leer en tu gesto, el vicio,
hacer acopio y recuento,
asistir al nacimiento
del manantial del orificio.
22
Vivir, quiero, el momento,
vivir el final y el inicio
sin dejar prueba ni resquicio
y, prestarme al alejamiento.
2222
Fontana

Pobre barca a la deriva,
sin remos, sin vela,
sin otra alternativa
que verse cautiva
en la arena de la cautela.
22
Salitre en su madera,
sargazos en sus entretelas,
raída su bandera
ondea como cabellera...,
haciendo de centinela.
22
Pobre barquita varada
en el sediento anhelo
de una nueva alborada,
a la mar abrazada
y rogando al cielo
22
una mano alzada
que de nuevo embellezca
su brillantez dañada.
Devuélveme a la ensenada,
antes de que anochezca.
2222
Fontana

En el arroyo de la noche tibia
mojadas se van tus palabras,
el quieto badajo de las campanas
anuncian la esperada noticia.
22
Alejándote, vas...,
igual que las pasajeras aguas,
tu camisa arde en las ascuas...,
sabes, sé..., no volverás.
2222
Fontana

Porque somos lo que hemos vivido,
desembocamos en el misterio.
22
Porque el tiempo queda en el conocimiento
nos aventuramos en lo desconocido
sin más pensamiento ni criterio
que la búsqueda de un nuevo acontecimiento.
22
Porque siempre sentimos frío,
nos internamos en el bosque de los lamentos.
22
Porque el invierno nos tiene aterrados
intentamos desviar el curso del río
desligando del alma los sedimentos
quedando en vano agotados.
22
Pasado y presente es lo único que tenemos,
podemos ir contra corriente,
llegar a tocar los extremos,
pero lo que nunca sabremos
es, cómo hubiera sido de haber acontecido diferente.
2222
Fontana

Voces que en mi interior me habláis,
callad vuestros oprobios,
pues lejos de afrentas y agobios
mi amor por él acrecentáis
22
Dejad que la noche llegue eterna,
que chirríe la puerta al abrirse,
tu voz ha de partirse
ante la suya amorosa y tierna.
22
Gritad, gritadme sin piedad,
romped el tímpano que sordo os niega,
no ganaréis esta brega...,
dejadme en paz, por caridad.
22
¿No comprendéis que sin su vida,
ausente y vacía la mía, no existe?
Voz que a mi interior confusión trajiste,
lo amo..., y nada habrá que lo impida.
2222
Fontana

Celos tengo de la oscuridad te abriga,
de esos flacos brazos que te embelecan,
de los sarmientos lanceolados de la ortiga
que obstinados crecen y no se secan.
22
Envidia del sueño que con ansiedad te aprieta
y observa tus ojos entornados,
brillo guardan, todavía, en aquella paleta
irisada y sobre el cielo salpicados.
22
Inquina al tiempo que no tengo,
por no poderte robar un penúltimo aliento,
a cielos, a mares, al mismo Dios arengo
suplicando un postrero acercamiento.
22
Celos del Altísimo que para Sí solo te tiene,
envidia de esas nubes que son tu lecho,
inquina a este infierno que no deja que me serene,
sin ti, por todo siento desidia y despecho.
2222
Fontana

Sí, imagino cómo sería
desandar aquel recodo del camino
donde tu amor encontré un día,
donde quiso unirnos el destino.
22
Sí, bien definido lo tienes:
Una lluvia de colores,
un estallido en las sienes,
miles de pájaros cantores
22
trinando en los balcones,
y nosotros, dejándonos querer,
llenando nuestros zurrones
y esperando el amanecer.
22
Sí, alma con alma fundidos,
en los ojos, el renacer,
y los labios atrevidos
dispuestos a aprehender.
22
Sí, mi vida, así sería,
así fue..., y así es,
un manantial de alegría
en plena madurez.
2222
Fontana

Ayer leí una historia
escrita por un muy querido amigo mío,
y como es conocido, un placer es su oratoria,
su buen escribir y su poderío.
22
Hablaba de un pajarillo
que hurgando en la nieve y bajo el frío,
desde su soledad pedía auxilio
queriendo llenar su triste corazón vacío.
22
No estés triste, querido amigo,
no estás solo en ese hastío,
si has de pasar frío..., lo pasaré contigo,
haremos de esa nieve un tibio rocío,
22
de la nostalgia y el desamparo,
los remos de nuestro navío,
pondremos rumbo hacia ese faro
que siempre será tu amor y el mío.
2222
Fontana