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Hasta ayer, sólo eras un boceto,
unos trazos inconclusos en mi mente,
estabas en mí de forma latente,
y hoy, convertido en un dibujo completo
te pinto como un río y su corriente,
un fresco manantial, como una fuente,
un puerto, un mar de vida repleto,
un astro radiante, una luna creciente,
un vergel de aromas, un sol naciente,
una inspiración, una rima, un soneto,
una mirada limpia, una boca sonriente,
un alma entregada, un corazón que siente,
guía, confidente, esa mano que aprieto
cuando me encuentro sola entre la gente,
ese recuerdo tuyo, aunque estés ausente,
este dibujo..., será nuestro secreto.
2222
Fontana

Has hecho del almendro tu emblema
procurando que creciera derecho,
y con sus flores blancas, un lecho
en el que recostar un poema.
22
Hombre cauteloso por excelencia,
en sonetos y rimas, virtuoso,
en saber y aprender, ambicioso,
en pocas letras, hombre de ciencia.
22
Tu decoro y recato te engalanan,
tímido y atrevido a la vez,
tus palabras, son una exquisitez,
y de tus dedos, las caricias manan.
22
Así te veo yo, aun no viéndote,
porque así eres en el fondo de tu alma,
y no hay mentiras que valgan,
te tengo..., aun no teniéndote.
2222
Fontana

Que mi culpa ya no es mi culpa,
que mi vida ya no es mi vida,
y es que, todo lo que este corazón anida,
el amor..., todo lo exculpa.
22
Que las causas ya nada importan,
que los errores, eternamente se pagan,
las heridas abiertas, se llagan,
esas afiladas hojas, nos cortan.
22
Que las penas, nos acompañan,
que los amores, son pasajeros,
los recelos, malos consejeros,
y las falacias..., siempre nos dañan.
22
Los pensamientos siembran la duda,
el corazón, los descarta,
y con frecuencia nos jugamos a una carta
la fe, la esperanza, de esta realidad testaruda.
2222
Fontana

Después de tantos días y noches a oscuras,
por fin y con sorpresa, se encendió la lamparilla,
eras tú, que de forma natural y sencilla,
pusiste fin a todas mis torturas.
22
Fue tal mi alegría, que no cabiendo en mí de gozo,
una tímida lágrima se deslizó por mi mejilla,
y es que tu presencia me cautiva y maravilla,
por honesto, caballero y por buen mozo.
22
Provocas en mí, querido mío..., además,
un bullir constante y tan agradable
que, a nada antes vivido es comparable,
todavía no acierto a saber lo que me das.
22
Guardo en mi memoria muchas cosas por contarte,
y aun siendo caro de ver, no pierdo la esperanza,
y si decides asomarte a mi ventana, en confianza
te diré: Te espero, y no he dejado de amarte.
2222
Fontana

Viniste al mundo un día de abril,
eran las tres de la tarde
y tenías prisa por salir.
22
Te abriste paso en el mundo
ese día empezaba tu vida,
y la mía, la acababa de descubrir.
22
Cuando vi tus pupilas azules
y en ellas las ganas de vivir,
supe que era el momento
de olvidarme de mí para cuidarte a ti.
22
Después tu primera sonrisa
cuando ansioso bebías de mí,
luego te rascabas las encías,
tu primer diente estaba por venir.
22
Después los primeros pasos,
te caías pero, volvías a subir,
a continuación tus primeras palabras.
¡Ay, mi vida! ¡Cuánto te quedaba por decir!
22
LLegó tu primer día de cole,
no te imaginas hasta dónde mi sufrir,
no quería dejarte solo
pero..., me había de ir
¡Cuánto te costaron las vocales!
algunas se negaban a salir.
22
Cuando fue tiempo de conocer a Dios
tomaste tu primera comunión,
¡Qué guapo iba mi niño!
no me lo creía ni yo.
22
Después empezaron los golpes,
los golpes que la vida nos dio,
tú te mostrabas rebelde
pero, más obstinada que tú, era yo
¡Cuántas batallas libradas!
¡Cuánto padecimos los dos!
Yo te quería por ser mi hijo,
tú, me negabas por ser yo.
22
Después tu primera chica llegó
¡Ten cuidado cariño
que después de las ganas llega el furor!
¡Pero hijo..., si eres todavía un niño!
No me daba cuenta, el niño se hacía mayor.
22
Cuándo encontraste tu primer trabajo
ibas orgulloso, en tu rostro no había temor,
nadie podría hacerte mirar hacia abajo,
no había nada que te causara temblor.
22
Tu vida empezaba a tomar su rumbo
y, fue entonces cuando caí en la cuenta,
aún hoy, casi no me acostumbro,
de que ya no eras mi niño,
ya te valías por ti mismo
y, que te habías hecho mayor.
2222
Fontana

En mí estás, en ti estoy,
y porque esto es efímero,
saborearé cada milímetro
de este presente, de hoy.
22
Cuando te siento cada día,
un brinco el corazón me da,
te veo sentado en mi sofá
y vuelve a mí la alegría.
22
En ti estoy, en mí estás,
te pienso, mímame un poquito
y, es todo tan bonito
que no te dejaría ir jamás.
22
Cuando el tiempo se acaba,
me invade tal soledad,
cesa en mí toda actividad,
soy de ti, sierva y esclava.
22
Los dos, en los dos estamos,
paseando nuestras calles,
amándonos en esos valles,
entre sombras nos adivinamos.
2222
Fontana

Por error, y con sorpresa...,
ayer te asomaste a mi ventana,
fresco como una fontana
tu dialogar me embelesa.
22
Las horas contigo, embriagan
¡Es tanto lo que percibo...!
Mi pensamiento se vuelve lascivo,
mis sentires, con nada se pagan.
22
Tus palabras, destilan belleza,
tus gestos tranquilos, aliento,
tu cálida voz, acercamiento,
tu afecto, por puro, grandeza.
22
¡Qué fácil es estar contigo!
¡Qué rápido pasa el momento!
y aun ya, en tiempo de descuento...
Con un beso y mi cariño, te despido.
2222
Fontana

Negro, negro infinito,
eres luto, acechanza,
la letra de un escrito,
el miedo del proscrito,
negra es la venganza.
22
Negra noche, oscura,
temor por las esquinas,
respeto a su angostura,
negra es la amargura,
se clava como espinas.
22
Negro, color elegante,
de ti se visten las fiestas,
oculta al infiel amante
y al nocturno paseante
que lleva su dolor a cuestas.
22
Negra es la ignorancia,
la duda nos desgasta,
hace la existencia rancia
montamos vigilancia
y, nos hace decir... ¡Basta!
2222
Fontana

Si mil veces te besara...,
mil veces diferente, sería,
es tu boca ambrosía,
eres de mi altar, el ara.
22
Venero de tus labios la dulzura,
tu boca..., a vida me sabe,
y es que..., es tan suave,
de besarlos, no tengo hartura.
22
Adoro tus cálidas manos,
esos dedos que me acarician
roban mis sentidos y me vician,
me estremecen cuando nos amamos.
22
Tu ser por completo, amo,
te amo en la vida y en la muerte,
y si muero, cuando despierte,
también en tu último tramo.
2222
Fontana

Una gélida gota
rodaba por tus cálidas mejillas,
huella de tu derrota,
temor de pesadillas
clavada en el corazón hecho astillas.
22
Lágrima tan amarga
como los pesares de tus entrañas,
son esos una carga,
cortan como guadañas
cuando piensas, y tú mismo te engañas.
22
Lágrimas y pesares
son en tu colina, un grano de arena,
en tu piel, dos lunares,
son grillete y cadena
y por decisión tuya, tu condena.
2222
Fontana

Mi corazón es el tintero
de donde mi pluma se alimenta,
unas veces, me siento cenicienta,
y otras, tengo el corazón lisonjero.
22
Mi alma es la fuente
de todo lo que escribo y quiero,
a veces, fría como el acero,
y otras, se muestra confidente.
22
Mis manos tienen dos agujeros,
por ellas, se escapa cuanto poseo,
poco a poco, y en lento goteo,
va cayendo por los senderos.
22
Corazón, alma y manos...
Ese es el resumen de mi vida,
sobre tres palabras tejida,
y sobre algunos proyectos vanos.
2222
Fontana

Bordaré tu nombre con hilo de oro
en una nube blanca de algodón,
la veo desde mi balcón,
me acompaña mientras lloro.
22
Le pondré con mimo, un bastidor
y, con pequeñas puntadas...,
coseré con ternura, entrelazadas,
las iniciales de tu nombre, mi amor.
22
En el borde, hilvanaré una orla irisada,
refulgente como el nácar de una caracola,
con hilo rojo, teñido de amapola,
para que sea visible en la alborada.
22
Quedarán estas letras en el cielo
para que tú las veas cuando despiertes,
eso nos hará más fuertes
y, mantendrá vivo nuestro anhelo.
2222
Fontana

Guardaré ese último beso tuyo,
dormirá en una cajita de plata,
junto a tu anillo, y tu corbata,
las tres cosas conservo con orgullo.
22
¿Recuerdas aquel anillo?
Lleva una inscripción por dentro,
es un aro muy sencillo
que simboliza nuestro encuentro.
22
Dos palabras y una fecha:
“Para siempre” ¡Mucho tiempo es eso!
Al leerlo, esa fue mi sospecha,
dudé, ahora lo confieso.
22
Y..., aquella corbata tan austera,
sí... ¡Esa que te hacía tan serio!
Terminó anudada a mi cadera
y, ese fue tu cautiverio.
22
Tres cosas, y unos recuerdos, quedan,
aunque para mí, es mucho,
nada hay que hacérmelos olvidar, pueda,
porque cada día, te escucho.
2222
Fontana

Es madrugada,
todo está en reposo,
el silencio es costoso
cuando te tiene agarrada.
22
Enciendo un cigarrillo,
veo danzar el humo,
y, mientras fumo,
miro mi anillo.
22
Repaso mi vida,
me miro por dentro,
sorprendida encuentro,
que aún estoy desvalida.
22
Entonces, bajito me digo:
Mañana es el comienzo,
pintaré mi lienzo,
tú eres testigo.
2222
Fontana

Hoy es tu cumpleaños, mi vida,
tan sólo son cuarenta y dos,
han pasado rápidos, enseguida,
el tiempo corre veloz.
22
Si la vuelta al número le damos,
llevamos veinticuatro queriéndonos,
sí, esos hace que nos hallamos,
y que nos amamos, diciéndonos.
22
Son veintidós años de todo,
amor, penas y alegrías compartidas,
siempre hemos estado codo con codo,
saliendo victoriosos de las acometidas.
22
Sé que no te sientes afligido,
llevas con honra y orgullo tus años,
porque en el fondo estás convencido,
de haber subido con valentía los peldaños.
22
¿Qué son unos cuantos lustros? Cariño...
¿Qué vida te espera a partir de ahora?
Será la misma, seguirás haciéndole un guiño,
y yo, te esperaré, como siempre, cada aurora.
2222
Fontana

La vida me dio dos rosas,
y todas ellas con espinas,
a cuál de las dos más hermosas,
las dos siguen siendo divinas.
22
Las cuidé con mimo y ternura,
nunca pude decidirme por una,
las guardé con celo y bravura,
las dos, preciosas sobre la cuna.
22
Con los años han ido creciendo,
una de ellas, me dará dos clavellinas,
y es que pronto estaré asistiendo
al nacimiento de dos vidas cristalinas.
22
¡Qué bonitas son mis rosas!
¡Cuánto han prosperado sus tallos!
Cada día están más frondosas,
cada año les sientan mejor los mayos.
2222
Fontana

En tardes como esta
en que la lluvia cae sobre sobre el tejado,
es cuando mi corazón se siente más mojado
y, más empinada veo la cuesta.
22
En tardes como esta
cuando el frío del otoño no es tan intenso,
con un nudo en la garganta, pienso...,
me pregunto... ¿Dónde puedo hallar la respuesta?
22
En tardes como esta
me falta el aire, necesito abrir las ventanas
para dejar escapar por ellas las desganas,
y tirar todo lo que guardo, me sobra y molesta.
22
En tardes como esta,
con tristeza, en silencio aguardo el ocaso,
me escondo en mí misma, me acuno en mi regazo,
para despertar a un día más, y a otra puesta.
2222
Fontana